¿Alguien en la Dirección de nuestra empresa ha intentado valorar lo que ahorra en costes un piloto motivado?
En una empresa del tamaño de IBERIA, desarrollando una actividad compleja en un entorno complicado, con el caos aeroportuario en sus bases principales de operación, con la congestión del espacio aéreo, con un personal en tierra cada vez menos especializado debido a la temporalidad y fragilidad de sus contratos, no cabe duda que existe una gran diferencia entre que un Comandante, que lleva al menos 12 años trabajando en ella, que conoce perfectamente el entorno, esté motivado de otro que no lo esté.
Si esta motivado tirará, a costa de su tranquilidad y de su salud, de esta maquinaria desengrasada. ¿Cuanto vale un slot perdido porque no llega la hoja de carga, el avión estaba mal estibado, no llega el pasaje, no hay escalera, no llega mantenimiento, etc.? ¿Cuánto vale alojar a los pasajeros que han perdido una conexión? ¿Cuánto vale ahorrar 10 minutos de vuelo presionando al control para que acelere una maniobra de aproximación? ¿ Cuánto vale perder clientes por los efectos de estas deficiencias estructurales? ¿ Cuánto vale un empleado que considera la empresa casi como suya? Un piloto motivado carga sobre sus espaldas con todos los defectos de la maquinaria, asume responsabilidades de otros y seguro que en el peor de los casos rebaja los costes de la operación en un 5% (por lanzar una estimación), consigue mas clientes y fideliza a los que ya lo son, y, etc, etc.etc.etc.etc.etc....... Intentemos valorar económicamente todo esto.
Si calculásemos la cifra, probablemente, nos escandalizaría.
¿Cuánto cuesta motivar a un piloto?
Para motivar a un trabajador existen dos formulas básicas: La remuneración y/o el reconocimiento y potenciación de su labor, los incentivos de la responsabilidad y del reconocimiento efectivo de su importante participación en la marcha de la empresa y de su implicación en la misma.
La primera, la remuneración, no cumplirá sus objetivos si cada vez que hablamos de ella se la echamos en cara, la tergiversamos y jugamos con las cifras para presionarle con la defenestración de su imagen en la Sociedad y dentro de la propia empresa. Por otra parte nos cargamos todas las posibilidades de que pueda tirar de la maquina o contentar a los clientes, ya que tanto los trabajadores que tienen que colaborar con él cómo el público, han dejado de respetarle y se sienten fuertes y respaldados para cuestionar su labor y su autoridad, ejerza como ejerza ambas.
Por lo tanto, y en la dinámica que hemos entrado en los últimos años, no sirve para conseguir la motivación de los pilotos ni siquiera remunerarlos, y además, el precio que este colectivo tiene que pagar por alcanzar esa remuneración, le hace pensar siempre que esta no es suficiente. El honor y la dignidad no suelen tener precio y si lo tienen, suele ser altísimo.
¿Cómo hemos llegado a la situación actual?
En lo que se refiere al conflicto que se avecina y que tiene fecha de comienzo, y espero que también lo tenga pronto de final, tenemos que analizar el pasado reciente.
En al año 1994, esta empresa se encuentra en quiebra técnica. La reciente estrenada Dirección de la empresa plantea un plan de reestructuración, que a juicio del SEPLA, no ataca los problemas estructurales de IBERIA. Ese Plan, solo pretende cuadrar un balance, recortando gastos y bajando costes. El Presidente que ha sido contratado para sanear la empresa, tiene un desconocimiento total de la misma y del sector y además le meten prisas. El SEPLA se niega a regalar un 30% del sueldo de los pilotos sin que se establezca un Plan de viabilidad que ataje con los problemas estructurales de IBERIA y que a su juicio son:
- Mala estructura de flotas.
- Inversiones desproporcionadas en empresas aéreas de Hispanoamérica.
- Mal aprovechamiento de sinergias con la ineficiente y mal estructurada división en unidades de negocio de IBERIA.
- Mala organización de Comercial que no consigue incrementar los ingresos.
- Mala estructura de rutas sufragando la propia empresa rutas deficitarias de interés publico.
- Mala negociación en Bruselas del Plan de Inversión en la reestructuración de la empresa.
- Crear buenas Alianzas dentro del sector, (no con la Carnival o con Frank Lorenzo).
Después de una huelga y de soportar ataques institucionales y descarnadas presiones mediáticas, que desde entonces se han convertido en estrategias ineludibles siempre que se negocia con SEPLA, este sindicato consigue que se apruebe "su" Plan.
La aplicación minuciosa y casi exacta del programa de reestructuración que exigía el SEPLA, y esto si lo ha sabido hacer bien nuestro actual Presidente y el equipo que dirige, ha ido dando sus frutos, y llevamos años dando beneficios.
Esto ha permitido que IBERIA se pueda privatizar y que el socio accionista, la SEPI, haya recuperado con creces la inversión de 84.000 millones que aplico para reflotar IBERIA. Entre repartos de dividendos e ingresos por venta de acciones, la SEPI ha ingresado mas de 300.000 millones y aun le queda un 5,6% de acciones por vender.
La clave 104.
Con el Plan exigido por el SEPLA, y a pesar de que se aplico un plan de bajas voluntarias incentivadísimas en el personal de tierra, la plantilla actual es superior a la que había en el año 94, y dicho personal ha recuperado prácticamente la totalidad de la clave 104.
EL mensaje a la Sociedad por parte de unos y otros, beneficiados por nuestra actitud en aquel momento, es que somos unos INSOLIDARIOS, porque queremos hacer lo mismo que ellos, es decir, nosotros, ni siquiera queremos recuperar la inversión como ha hecho la SEPI, queremos que se deje de descontar de nuestras nominas un peaje que era por salir de la crisis. Ahora IBERIA tiene beneficios, y me parece totalmente ilícito escandalizarse por esta petición.
Tampoco es de recibo que se pretenda convencer a nadie de que ya hemos recuperado la clave 104. Nuestros incrementos salariales siempre se han hecho a cambio de incrementos en productividad negociados sobre la base de que si la empresa ahorra 1000, nos da 500.
¿Improductivos?
No me parece tampoco muy noble acusar a los pilotos de improductivos, cuando a pesar de estar haciendo una espectacular renovación de flotas, sin parangón en el sector, con un alto porcentaje de la plantilla realizando cursos, seguimos estando dentro de limites, compitiendo con las compañías de nuestro entorno y generando, junto con el esfuerzo del resto de trabajadores de IBERIA, beneficios.
Es deprimente, escuchar y leer en los medios, fuera de una mesa de negociación, donde si es licito, que solo producimos 250 horas de vuelo. ¿Qué pasa con el piloto que ha volado 700 horas? ¿Qué pasa con los que han estado durante tres meses estudiando 10 y 12 horas diarias, haciendo simuladores a las 4 de la mañana para hacer un curso de avión, lo más rápido y rentablemente posible, cobrando además la mitad de su sueldo mientras dura dicho curso?
¿Qué pasa con la tripulación que esta 13 horas de actividad y solo vuela 4 horas, cobrando además solo esas 4 horas y regalando las 9 restantes a la empresa?
¿Qué pasa con el instructor que se pasa el día metido en un simulador dando instrucción? ¿Qué pasa con el piloto que se tira una hora dentro del avión esperando un slot, sin cobrar?
¿Que motivación van a tener para asumir esos esfuerzos, perdiendo dinero y escuchando insultos y declaraciones que desprecian ese esfuerzo que hacen por su empresa? ¿ Que trabajador invierte casi el 100% del tiempo de permanencia a disposición de la empresa en estar realizando una actividad para la misma?. Hasta comemos con la bandeja en las rodillas mientras trabajamos. Sin ser muy demagógico, me creeré que no somos productivos el día que la empresa saque todo el provecho y las posibilidades que le da el Convenio Colectivo, y aun así no sea suficiente.
Señores, cuando hablen públicamente del trabajo de los pilotos hablen de sus horas de actividad, y cuando hablen de su eficiencia como gestores, será cuando pueden hablar de las horas de vuelo que realizan esas tripulaciones.
Remuneración.
En cuanto a mi remuneración, no me siento culpable por lo que cobro en un trabajo duro y que exige muchos sacrificios de orden personal y familiar, a parte del precio añadido que tengo que pagar por el empeño de mis directivos por conseguir mi linchamiento social.
Invierto mas del 65% de lo que me paga mi empresa pagar impuestos directos e indirectos que aportan beneficios de los que me siento orgulloso a una Sociedad con la que me gusta sentirme solidario, aunque mis jefes me acusen demagógicamente de lo contrario.
Además, cuando veo como me tratan mis superiores y lo que dicen de mí, ¿a quien creo? Al directivo interesado en desacreditarme diciendo un día que soy el segundo y otro el tercero que más cobra , o al piloto de Lufthansa que, estando negociando una subida salarial, dice que solo los pilotos de IBERIA cobran menos que ellos en Europa, afirmación que de ser falsa se volvería contra ellos en la negociación.
Quiero trabajar en IBERIA SOCIEDAD ANÓNIMA.
Quiero trabajar en una empresa privada, donde se valore y se respete mi esfuerzo, donde se me den instrumentos y credibilidad dentro de la empresa para poder realizar mi trabajo. Quiero tener directivos que me motiven para dar el 200% de mi capacidad y que no me empujen y creen a mi alrededor un entorno donde, aunque quiera dar mas, no se podrá aprovechar mas del 50% de la misma.
A cambio y a medio plazo, verán como se disparan los beneficios de esta nuestra empresa. Puedo devolver, como Comandante de esta compañía, 10 veces el precio que pagan por mi trabajo, si me dejan y me dan los medios y el respeto que necesito para lograrlo.